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¿Qué
es Reiki?
A lo
largo de la historia de la humanidad siempre han existido
métodos de sanación basándonos en la transferencia de una
energía vital y permanente; la misma energía que produce toda la
vida en el universo y la nutre. Miles de años atrás, los
tibetanos ya poseían una profunda comprensión de la naturaleza
del espíritu, la energía y la materia, usando este conocimiento
para sanar sus cuerpos, armonizar sus almas y conducir sus
espíritus a una experiencia de unidad.
Este
conocimiento fue custodiado y preservado por las escuelas
secretas de la mayoría de las culturas antiguas y era accesible
en su totalidad solo a unas pocas personas, generalmente
sacerdotes o líderes espirituales, quienes a su tiempo los
trasmitían a sus discípulos por transmisión oral.
La
palabra Reiki significa Energía Vital Universal. La sílaba
REI describe el aspecto universal e ilimitado de esta
energía, mientras que KI es la fuerza energética vital
que fluye a través de todos los seres vivos.
Muchas razas, culturas y religiones han sido siempre conscientes
de la existencia de una energía que corresponde al significado
de Ki. Así es que Ki se denomina Chi por los chinos; Luz o
Espíritu Santo por los cristianos; Prana por los hindúes; Maná
por los Kaunas y Energía Bioplasmática por los investigadores
rusos.
Algunos de los sistemas mencionados requieren de antemano, para
ser aplicados, de una ejercitación larga y prolija, y
frecuentemente debe soportarse mucha privación antes de que se
pueda convocar y utilizar la energía deseada.
El
sistema Usui de Reiki no sólo es el método de sanación más
simple y natural que conocemos, sino también la forma más
efectiva de transferir esta Energía Vital Universal. Una vez
que una persona ha sido sintonizada para ser canal de Reiki,
la energía vital concentrada fluirá por sí misma a través de sus
manos y mantendrá esta habilidad por el resto de su vida.
El
significado de esto, en términos prácticos, es que Reiki está
por encima de toda holística en cuanto a efecto. Alcanza todos
los niveles de existencia y procura traer estos diferentes
niveles a un estado de equilibrio. El terapeuta es solo un canal
para esta energía, ya que no es su propia y limitada energía la
que pasa a través suyo cuando coloca sus manos sobre una
persona, sino más bien hace su propio camino al área del cuerpo
que necesita tratamiento. Obviamente está dotado con una
sabiduría mayor que la nuestra ya que parece saber dónde, cómo y
hasta qué punto de un paciente lo necesita sin que nosotros
podamos agregar ni sustraer nada del efecto que produce.
Muchas personas a menudo experimentan Reiki como amor. El amor
es un poder intuitivo que nos conduce a un estado mayor de
unidad con la totalidad de la creación. El verdadero éxito de la
humanidad es hacer realidad este estado y vivirlo. El amor es el
lugar original del alma, donde vuelve a estar unida como una
gota en el océano ilimitado del ser, un estado de unión que
abarca conocimiento y sabiduría, creatividad y armonía; así como
también autorrealización, amor totalizante y bendición eterna.
Reiki
puede ayudarnos a encontrar el camino a este estado de salud o
totalidad. Es un método de sanación en el más amplio sentido de
la palabra. Como usted se habrá dado cuenta, Reiki no tiene nada
que ver con espiritismo o lo oculto en ningún aspecto o forma.
No tiene nada que ver con la convocatoria de fantasmas o
demonios ni está relacionada con hipnosis ni ninguna otra clase
de técnica psicológica. Dar Reiki no lo convierte a usted en un
“mago” ni “brujo”. En el tratamiento Reiki se hace uso tan solo
de una forma neutral pero concentrada de energía cósmica.
Para
practicar Reiki no se necesita ninguna clase especial de fe o
creencia. Pueden usarlo con el mismo éxito gente con diferente
tipo de fe y religión, por los libre pensadores, así también
como por los seguidores de una amplia variedad de filosofías e
ideologías. El hecho que Reiki ha posibilitado que muchas
personas puedan alcanzar un mayor entendimiento y comprensión en
materia profunda, habla de su universalidad.
Seguramente no es una coincidencia que un método de sanación
como Reiki haya sido redescubierto y vuelto nuevamente a la vida
en nuestra época. El reconocimiento del hecho que la sabiduría
más profunda de la Vida es el complemento del desarrollo
unilateral de la ciencia y la técnica, aportó un nuevo concepto
en relación con estas mismas verdades.
Estamos parados en el umbral de una nueva era que surgirá a
partir de una nueva calidad de conciencia humana o bien por la
destrucción radical de las viejas costumbres sobrevivientes. Lo
que suceda es nuestra decisión y encontramos alentador observar
como se está difundiendo el interés en la Verdad. Estamos de
acuerdo con Robert Jungk cuando dice:
“La
humanidad no está aún acabada,
amenazada
por peligros mortales
es
desafiada a desplegarse y desarrollarse”.
La
única cosa que puede desplegarnos son éstas posibilidades que
están siempre ahí guardadas y esperando ser desarrolladas. El
arte de sanación Reiki es una de estas maravillosas
posibilidades.
(Del libro “Reiki Energía Vital
Universal”, de Bodo Baginski y Shalila Sharamon, Uriel
Ediciones) Reproducido con autorización.
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