Ki: Energía de Vida

La palabra Reiki proviene del japonés y significa Rei, lo universal y Ki, energía vital, por lo que podría traducirse como Energía Vital Universal. Es una energía no física pero que anima todas las cosas vivientes. Esa energía de vida circula alrededor nuestro. Si nuestra energía de Vida es pobre, si hay algún tipo de restricción en la circulación de ella, somos entonces más vulnerables a la enfermedad. Cuando esta energía es alta y circula libremente, estamos libres de cualquier enfermedad. Esta energía cumple un rol muy importante en todo lo que hacemos, equilibra todas nuestras emociones, nuestro cuerpo y nuestra vida espiritual. Los chinos le han dado gran importancia a esta forma de energía, y la han estudiado por más de 4.000 años.

Reiki trabaja en forma holística. Se colocan las manos ceca de la persona, con los dedos juntos, e inmediatamente la energía fluye a todo el organismo. Algunos notan una sensación de calor o vibración. Cada sensación es distinta en cada persona y muy individual. Pero, con seguridad, el paciente recibe y siente fluir esta energía. Después de un tratamiento la sensación relajante aparece, surgen emociones, se disuelven barreras internas que bloquearon nuestro crecimiento durante largo tiempo. Reiki es una forma especial de energía vital. Cualquier persona la puede usar, siempre y cuando haya sido sintonizada para ello por un Maestro de Reiki. Debemos siempre recordar que nos convertimos en canales de esta energía universal y que no “somos” la energía vital y que si la necesitamos tenemos que acercar nuestras manos a nuestro cuerpo para poder recibirla. La persona que recibe Reiki puede estar segura de que no recibe nuestra energía ni nos quedamos con nada de ella. El que da Reiki no agota su energía ya que solo es canal.

Esta Energía Vital o fuerza de vida fluye alrededor nuestro en nuestro cuerpo energético o aura. Reiki puede ser aprendido por cualquiera. Sirve para el autotratamiento, para tratar a otras personas o para cualquier cosa que necesite energía vital. Ayuda y complementa cualquier otro tipo de terapia o tratamiento.

Si bien Reiki es espiritual en su naturaleza, no forma parte de ningún tipo de creencia o religión. Reiki no pone condiciones. Es independiente. La energía vital no pertenece a nadie, solo pertenecería a Dios. Con Reiki, eso sí, podemos afianzar nuestras convicciones y nuestra fe religiosa.

Este método de ayuda no pide que creamos en él. Igualmente funciona. No requiere talentos o habilidades especiales. Es un método de armonización totalmente natural, como lo es el fluir de la Vida.

 

Reiki no reemplaza la consulta o el tratamiento medico